Embarazo en la adolescencia

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Embarazo en la adolescencia

La maternidad y paternidad son roles de la vida adulta. Cuando sobreviene un embarazo en la adolescencia, impone a los jóvenes una sobre adaptación a esta situación para la cual no están emocional ni socialmente preparados.

El embarazo en la adolescencia muy pocas veces es casual y menos aún conscientemente buscado. Obedece en general a una serie de causas psicológicas, sociales y culturales, con un patrón propio que se repite a lo largo de las diferentes poblaciones en que este fenómeno se ha estudiado.

La sociedad en general condena los embarazos precoces más por falta de previsión en la anticoncepción, que por respeto a la vida humana por las consecuencias acarreadas. Pero esta sociedad no facilita para nada a los jóvenes el llegar a soluciones maduras para enfrentar las actuales.

Así pues, en esta etapa de la vida se producen cambios psicológicos que movilizan muchas emociones y estados: alegría, euforia, miedos, confianza, inseguridad, dudas, cansancio, entre otros, y para afrontarlos se requiere una estabilidad emocional, solvencia económica, conciencia plena de lo que implica la maternidad/paternidad y sobre todo estar seguro del gran paso que implica tener un hijo. En otras palabras, cuando la decisión es consciente de lo que implica ser padre y/o madre la responsabilidad se vuelve grata.

Pero si aún no cuentan con la suficiente madurez física y emocional, ni tampoco con la solvencia económica necesaria para encarar esta situación, será difícil asumir este papel de manera responsable.

El embarazo en la adolescencia, en la mayoría de los casos, no es planeado, y éste se puede presentar por descuidos, desinformación o impulsividad. De igual manera, muchos adolescentes, relacionan el inicio de su vida sexual con su forma de ser hombre o mujer y vivir la experiencia; en ocasiones, se sienten presionados por el mismo grupo de amigos “para no quedarse atrás”. Justo en este momento se encuentran más vulnerables y acceden sin mayor conciencia, lo que implica que pocas veces usen un método anticonceptivo y por lo tanto se encuentran en riesgo de enfrentar un embarazo en esta etapa de su vida.

Factores de riesgo para un embarazo adolescente:

  • Consumo de alcohol y drogas
  • Falta de educación por parte de la familia
  • No estar escolarizados
  • Ser víctima de abusos sexuales o violencia sexual
  • Tener “novios” de mayor edad
  • Fracaso escolar
  • Falta de información sobre la prevención de embarazos no planificados ni esperados
  • Mal uso o no utilización de métodos anticonceptivos modernos
  • Carencia de servicios de atención y orientación adecuados
  • Falta de acceso a la educación sexual
  • Poca o nula comunicación en la familia respecto a la sexualidad
  • Desconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos

Cuando se presenta un embarazo en la adolescencia, la noticia es recibida con desagrado por el entorno social y en ocasiones con cierta presión para hacer cosas que ponen en riesgo el bienestar físico y emocional del adolescente.

Fuente: Patricia Rojas

Especialista en Terapia Familia y de Pareja

Reconstruye, Centro Psicopedagógico Especializado

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