¿Mi hijo tiene hiperactividad?

¿Mi hijo tiene hiperactividad?

¿Mi hijo tiene hiperactividad?

Para identificar la hiperactividad en la infancia, debes observar en tu hijo:

  • 0 a 2 años. Descargas clónicas durante el sueño (descargas nerviosas sobre los músculos), problemas en el ritmo del sueño y durante la comida, períodos cortos de sueño, despertar sobresaltado, resistencia a los cuidados habituales, reactividad elevada a los estímulos auditivos e irritabilidad.
  • 2 a 3 años. Inmadurez en el lenguaje expresivo, actividad motora excesiva, escasa conciencia de peligro y propensión a sufrir numerosos accidentes.
  • 4 a 5 años. Problemas de adaptación social, desobediencia y dificultades en el seguimiento de normas.
  • 6 años en adelante. Impulsividad, déficit de atención, fracaso escolar, comportamientos antisociales y problemas de adaptación social.

En algunos casos, la sintomatología presentada durante la infancia disminuye en la adolescencia pero también, en otros casos, los problemas se mantienen derivándose en conductas antisociales, el rendimiento escolar es bajo, hay problemas de relación entre compañeros y la autoestima es baja.

Pero no todo es negativo, también es importante mencionar que hay un importante porcentaje de niños con hiperactividad que se adaptan de forma correcta a todos los ámbitos de la vida. Sin embargo, en algunos casos, surgen diferentes cuadros clínicos junto con el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad, los cuales deben detectarse y tratarse a tiempo para evitar problemas conductuales.

La importancia de un buen diagnóstico es fundamental ya que no sólo estamos poniendo una etiqueta permanente a un niño, si no que además muchas veces está tomando una medicación para ese trastorno, la cual no siempre es la adecuada.

Es importante realizar una evaluación psicológica completa que ayude a diagnosticar el trastorno; así mismo, es importante contar con una evaluación neurológica que pueda confirmar dicho diagnóstico, ya que muchas veces son los maestros quienes diagnostican a los niños de forma errónea causando mayores dificultades a largo plazo.

Fuente: Lic. Jessica Sebastian

Especialista en Psicología Infantil

Reconstruye, Centro Psicopedagógico Especializado

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