¿Para qué sirve el juego en los niños?

El juego es la actividad más importante de los niños ya que a través de este pueden aprender a relacionarse con el mundo, a desarrollar su imaginación y a vincularse emocionalmente. El juego también le permite socializar, potenciando sus relaciones con otros niños, con su entorno, aprenden a dramatizar,  a compartir, tolerar frustraciones, a representar escenarios y situaciones reales o irreales que les permitirán acercarse al mundo de los adultos.

Los aspectos que debes considerar sobre el juego

  • El tiempo que dediques a jugar con tu hijo debe ser de calidad, lo que le permitirá  saber que sus padres valoran este tiempo.
  • Proporciona a tu hijo el tiempo y espacio para jugar diariamente, siempre que  haya cumplido adecuadamente con sus responsabilidades escolares y cotidianas.
  • Tu hijo puede escoger libremente sus juguetes, aunque es aconsejable que intervengas cuando selecciona un juguete no adecuado para su edad y desarrollo. No olvides evitar en tu hijo la formación de una actitud consumista hacia los juguetes, haciendo énfasis en que no se puede obtener lo que desea sin esfuerzo.
  • El juguete por sí mismo no enseña a jugar. Enseña a tu hijo las acciones lúdicas, mostrando afectividad, paciencia y comprensión. Acompáñalo e interacciona con él en este proceso de aprendizaje.
  • Para satisfacer la necesidad de tu hijo de ser creativo, asegúrate de proveer actividades basadas en sus intereses e ideas. Ofrécele un gran rango de materiales y de experiencias creativas: la pintura, la fotografía, la música, los viajes a los museos, parques y zoológicos.
  • Anímalo a fomentar su proceso creativo. Dale oportunidades frecuentes para experimentar y explorar los materiales expresivos como arcilla, papel, masa.  Demuestra tu apoyo para su proceso creativo, apreciando y ofreciéndole tu apoyo en cada uno de sus esfuerzos.
  • Procura darle experiencias de interacción en equipo con niños de su edad. Esto le permitirá una práctica continua de las reglas de convivencia.
  • Intenta fomentar la capacidad de tu hijo de expresarse a través de juego. Ayúdalo a basar sus juegos en sus propias inspiraciones, de esta manera descubrirás mucha de su experiencia y podrás corregir, mediante el juego, percepciones erróneas.  Evita personalizar las situaciones reprendiéndolo o juzgándolo ya que el objetivo es incentivarlo a expresarse y darle estrategias de solución de conflicto.
  • Acude con tu hijo a diferentes actividades que incentiven el arte y el ocio de forma que puedan aprender juntos y compartir experiencias positivas. Esto mejorará la autoestima en tu familia.

Algunos padres,  por motivos, generalmente de trabajo, no tienen tiempo de jugar con sus hijos. ¡No saben de lo que se pierden! Aunque descubran años después su error, ya nunca podrán recuperar las sonrisas, las alegrías, las emociones y el progreso de su hijo. Así que dedica aunque sea media hora al día, para jugar con tu hijo.

Rosario Kúsulas

Especialista en Psicología Infantil

Reconstruye, Centro Psicopedagógico Especializado

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