¿Cómo comunicarme con mi hijo?

¿Cómo comunicarme con mi hijo?

¿Cómo comunicarme con mi hijo?

Estar dispuesto a escuchar a tu hijo  y aprender a hacerlo es el camino para crear un ambiente que estimule la confianza y la seguridad.Cuando los padres aprenden a comunicarse adecuadamente con sus hijos, pronto observan importantes cambios. Los niños se sienten más dispuestos a aceptar las sugerencias de los padres porque se sienten escuchados y comprendidos. También los hijos aprenden a comunicarse mejor y tienen menos conflictos con los compañeros.

¿Cómo puedes mejorar la comunicación con tu hijo?

  • Manifiesta con gestos amables y de interés que estas escuchando. Un gesto de crítica o desaprobación al iniciar una conversación con tu hijo puede ser un elemento que inhiba su deseo de comunicarnos algo.
  • Intenta no ignorar lo que quiera decirte, si estás muy ocupado manifiéstaselo y en cuanto puedas pregúntale y exprésale tu interés por saber lo que quería decirte.
  • Siempre establece señales de respeto de los turnos a la hora de hablar, es decir, no lo  interrumpas y si te interrumpe, explícale de forma amable que después el podrá exponer lo que siente. Por ejemplo “Espera un momento a que termine y me explicas lo que pasó”.
  • En situaciones de conflicto es importante que tanto tú como tu hijo se relajen antes de hablar sobre el problema. Si estás enojado es probable que no logres llegar a un acuerdo y que digas cosas que los dañen mutuamente.
  • Para comprender a tu hijo e iniciar una comunicación usa las señales no verbales. Por ejemplo “Hijo te veo un poco triste, ¿qué te sucede?”, “¡Hoy estás muy sonriente¡, cuéntame cómo te fue en la escuela”

¿Cuáles son los errores comunes en la comunicación con tu hijo?

  • Algunas veces de forma inconsciente puedes quitarle importancia a las cosas que te cuenta tu hijos. Expresiones como «¡No te preocupes, seguro que mañana vuelven a ser amigos!», «!No será para tanto¡”, “No creo”, “Te estás imaginando cosas”, transmiten la sensación de que menosprecias sus sentimientos.
  • En muchas ocasiones terminas dando largos sermones y evitas la interacción en la conversación con tu hijo. De esta manera aunque les digas todo lo que piensas, él no adquiere verdaderamente el aprendizaje de dicha conversación. Por esta razón cada vez que haya un inconveniente sabrá exactamente que es lo que les vas a decir, sin dar importancia real a tus consejos.
  • Puedes cerrar las vías de comunicación a través de frases como “¡No es necesario que llores!”, “¿Qué es lo que has hecho esta vez?”. “Ahora vete a la cama y mañana verás las cosas de otra manera”. O bien, juzgando y enojándote  antes de saber cómo se dieron las circunstancias de un conflicto.
  • La diferencia generacional entre padres e hijos es grande por lo que a veces como padre, deseas que tu hijo piense o tenga los mismos valores que tenías a su edad. Esta situación no permite un diálogo fluido. Debes procurar comprender los conflictos de tu hijo desde la cultura y sociedad en la que viven y, sobre todo, aceptar que es diferentes a ti.

 Recuerda que tener una buena comunicación desde que tu hijo es pequeño, es un buen inicio para los años difíciles de la adolescencia.

Fuente: Lic. Diana Triviño

Especialista en Psicología Infantil

Reconstruye, Centro Psicopedagógico Especializado

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