Limites en la Infancia

Limites en la Infancia

Limites en la Infancia

Actualmente es mayor el número de madres y padres que se quejan por no saber qué hacer para establecer limites en la infancia de sus hijos ya que  no obedecen y tienen una actitud retadora que con el paso del tiempo va en aumento. Muchos de estos casos muestran la dificultad de los padres para poner limites firmes y eficaces a sus hijos desde sus primeros años.

La falta de limites en la infancia trae como resultado que los niños se comporten de la manera que ellos desean sin respetar ninguna situación y a ninguna persona ya que no encuentran ningún limite que les impida realizar lo que quieren.

El establecimiento de limites en la infancia es importante no sólo para obtener  una conducta deseada en tu hijo sino también para brindarle seguridad lo que le va a permitir adaptarse de una mejor manera a las normas y limites sociales, mejorando así su desenvolvimiento social.

¿Cómo deben establecerse los limites?

  • Deben centrarse en la conducta deseada
  • Deben ser concretos y claros
  • Deben hablarse con calma

En ocasiones y dependiendo la edad del niño, es importante y efectivo dialogar y permitir su participación en el establecimiento de los limites. El uso de las consecuencias como método disciplinario para establecer limites con tu hijo ayuda a responsabilizarlo de sus acciones y asumir el resultado de las mismas ya sean positivas o negativas.

Para hacer uso de las consecuencias es necesario establecer limites claros para crear en el niño una estructura que le permita conocer el comportamiento que se espera de él y el resultado negativo de tener una conducta diferente.

Debes asegurarte de que los limites sean entendidos por tu hijo o difícilmente las cumplirá. Además de ser constante con las normas y consecuente con las decisiones tomadas  ya que las órdenes que nunca se cumplen y  los castigos que se olvidan provocan una pérdida de autoridad y lo confunden.

Estas consecuencias ya sean negativas o positivas de acuerdo a la acción realizada, deben ser proporcionadas de forma inmediata para que tengan un mayor impacto en el niño. Estas deben estar enfocadas a la acción y se deben aplicar de forma tranquila e inmediata.

Es importante que el niño sepa la consecuencia que se aplicará si tiene esa conducta.Por ejemplo: “Tu hijo rompe a propósito el juguete de su hermano”. La consecuencia lógica aplicada por ti  podría ser que con el dinero de sus domingos ahorre para reponer el juguete.

También es muy beneficioso felicitarlo siempre que se lo merezca, especialmente si ha cumplido una norma nueva o un límite que le cuesta asumir. De esta forma le darás confianza en sí mismo, y comprobará lo feliz que te sientes al portarse bien.

Ser cariñoso pero firme es importante ya que aunque quieras a tu hijo  no implica que le dejes hacer lo que quiera, ni tampoco ser excesivamente estricto. Es mejor buscar soluciones, sanciones y recompensas adaptadas a lo acontecido, así que no puedes regañarlo igual si le ha pegado a otro niño que si ha tirado el vaso de leche al suelo.

Por consiguiente es necesario establecer limites con tu hijo para que se sienta seguro y amado ya que estos determinan y establecen las normas permitiéndole diferenciar entre lo correcto e incorrecto, comunicándole los valores y saber lo que como padre esperas de él.

Fuente: Lic. Rosario Kúsulas

Especialista en Psicología Infantil

Reconstruye, Centro Psicopedagógico Especializado

 

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