Dificultades de la Voz

Dificultades de la Voz

Dificultades de la Voz

La voz representa un papel importante en nuestra identidad como individuos ya que la voz de cada persona es única. Existen personas que poseen una voz clara, agradable y armónica pero también hay personas que tienen la voz chillona, enredada, tartamudeante e insegura.

Las personas crean una imagen de quien produce la voz y deducen su forma de ser por la manera de hablar, por la claridad, por el volumen o por la seguridad con la cual  se expresa, por lo cual es muy importante que se aprenda a hablar de forma adecuada.

Las voces, claras, seguras, armoniosas, con buena pronunciación, varoniles o femeninas, convincentes, etc. tienen mayores posibilidades de llevar a sus dueños al éxito.

La mala dicción es una dificultad de la voz para muchas personas pues esto les impide socializar y expresarse frente al público. La palabra dicción, proviene del latín diclio, que significa “manera de hablar”. Cada persona tiene un acento, cántico o tono  propio de acuerdo a la región o país.

Podemos hacer muchas cosas que lastimen nuestras cuerdas vocales. Hablar demasiado, gritar, despejar la garganta constantemente o fumar pueden provocar ronquera. También pueden causar problemas como nódulos y llagas en las cuerdas vocales.

Otras causas de las dificultades de la voz incluyen infecciones, movimiento ascendente de los ácidos gástricos hacia la garganta, crecimientos por un virus, cáncer y enfermedades que paralizan las cuerdas vocales.

El tratamiento de las dificultades de la voz varía dependiendo de la causa. La mayoría de las dificultades de la voz pueden tratarse exitosamente si se diagnostican anticipadamente.

En la mayoría de las dificultades de la voz, el abuso vocal, el mal uso de la voz sin entrenamiento previo para una determinada actividad, y el reflujo gastroesofágico son suficientes para generar la afección.

Los profesionales de la voz como los cantantes, docentes, trabajadores de atención al público, etc. requieren de entrenamiento de la voz para adaptar la laringe y su musculatura al trabajo intenso y exigido al cual estarán sometidos diariamente, de lo contrario aumentan las posibilidades de que la voz tenga un sobreesfuerzo vocal. El aumento del esfuerzo finaliza por constituir un hábito y conduce a la aparición de disfonías y fatiga vocal.

Para mejorar el habla es importante tomar en cuenta la expresión corporal, por ejemplo: cuando se habla no se debe  gesticular demasiado, no debe moverse tanto las manos, ni tampoco estar  rígido; las expresiones faciales también son importantes al conversar.

El proceso para mejorar la dicción usualmente lleva un proceso, no es instantáneo. Si deseas adquirir más técnicas para lograr una buena voz y mejorar tu dicción acude con una especialista en habla, voz y lenguaje, quien te orientará y brindará estrategias que podrás poner en práctica en tu vida cotidiana.

Fuente: Lic. Alma Ponce

Especialista en Audición, Voz y Lenguaje

Reconstruye, Centro Psicopedagógico Especializado

 

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