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El mejor momento para que mi hijo deje el pañal

Una de las muchas cosas que el niño debe aprender durante su desarrollo es el control de esfínteres, o sea  la capacidad de orinar y defecar voluntariamente en el momento apropiado y en el sitio correcto, es decir, en el inodoro.

Aunque muchos padres quisieran que desde muy corta edad el niño deje los pañales y avise cuando quiere ir al baño, esto no es siempre posible.

Normalmente alrededor de los 19-20 meses se empieza el control de esfínteres; esto no significa  que tenga que ser justo a partir de esta fecha ni que a los 2 años deba estar totalmente desarrollado o ya adquirido.

Como padre debes  realizar una observación sobre la etapa madurativa de tu hijo, para que puedas decidir cuándo es el momento oportuno para comenzar este proceso, tomando en cuenta lo siguiente:

  • Si permanece seco durante mas de 2 horas o en las siestas.
  • Si pide cambio de pañal cuando está  mojado o sucio.
  • Si verbaliza e identifica “pipi”, “popo”
  • Entiende y coopera con instrucciones simples
  • Muestra interés en el escusado o al ir al  baño.
  • Indica con gestos o expresiones que quiere ir al baño.
  • Quiere usar calzones de niño grande o ropa interior.

Este aprendizaje es como cualquier otro: requiere paciencia y consistencia. Recuerda, los niños aprenden rápido y más fácilmente cuando están rodeados de un ambiente de ayuda, cuidado y cariño.

Te sugerimos realizar lo siguiente para que a tu hijo le sea más fácil iniciar con el control de esfínteres.

1. Retirada del pañal. Una vez acordado con la familia tu hijo no volverá a llevar el pañal hasta la hora de dormir.

2. Se puede combinar al principio la bacinica con los pañales y  progresivamente ir aumentando el tiempo  entre el uso de un pañal y otro hasta llegar al nocturno nada más.

3. No lo desanimes, mantén la paciencia  y  una actitud positiva.

4. El entrenamiento dirigido por mamá o papá es más natural, más efectivo y placentero.

5. Incentivalo a sentirse niño grande a través de elogios, actividades y  fomenta su autonomía.

6. No pongas una fecha límite para lograr el control.

7. Evita el estrés durante esta etapa.

Estos cambios pueden disparar momentos de retroceso en tu hijo. Recuerda que los accidentes también son experiencias de aprendizaje pero si tienes suficiente dedicación  verás que poco a poco tu hijo aprenderá que el ser un niño más grande no lo alejará de ti porque lo acompañarás en este proceso de crecimiento.

Fuente: Lic. Nubia Cabrera

Especialista en Aprendizaje

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